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LA ASTROLOGÍA QUE SE HACE DEPENDE DE LA LENTE DE SU INTÉRPRETE: SUBJETIVIDAD, RELATIVIDAD Y COMPLEMENTARIEDAD CONSCIENTE EN EL MODELO ASTROLÓGICO DE LA REALIDAD. HACIA UNA ASTROLOGÍA INTEGRAL.
1) LA COSMOVISIÓN DEPENDE DE LA CARTA ASTRAL CON QUE SE MIRA:
Cada astrólogo/a o intérprete tiende a suponer implícitamente que asume una actitud realista, completa y definitiva hacia el fenómeno astrológico. Tendemos a creer que tenemos la razón. Y de hecho la tenemos! ¿por qué no? Una reinterpretación astrológica de la frase cristiana diría que “somos a imagen y semejanza del Cosmos” -y quienes sabemos algo de Astrología podemos entender Cosmos como inteligencia ilimitada, orden, sentido, propósito evolutivo, matriz de la vida, factor común y cohesivo de la vida toda,… Si somos a imagen y semejanza de Eso… entonces tenemos un gran aval de la importancia personal y la “verdad” que cada persona encarna y representa. Todo punto de vista astrológico tiene, entonces, buenas razones para considerarse cierta. Pero, ¿encajan todos los puntos de vistas sobre la Astrología?
2) ASTROLOGÍA: CADA MAESTRILLO TIENE SU LIBRILLO… Y ADEMÁS EN UN IDIOMA DIFERENTE AL DEL OTRO
Existen muchas formas de abordar el fenómeno astrológico, muchas cosmovisiones diferentes que conllevan diferentes prácticas, diferentes interpretaciones de la realidad astrológica y diferentes tipos de consulta y servicios de interpretación. Diferentes actitudes y roles ante las personas que nos consultan.
En la formación de estas diferencias intervienen numerosos factores socio-culturales. Factores como la visión que se recibe en la formación astrológica, las tendencias, descubrimientos y modas de cada época y como se educa a los noveles. O factores económicos como la visión astrológica que se transmite en las editoriales con mayor capacidad financiera que por ello llegan a más personas.
Pero estas visiones diferentes tienen un orígen previo que es en buena medida, individual y está sujeto a la lente personal del “sujeto” que observa el “objeto” astrológico, la percepción de quien mira, las posibilidades y características de su estilo cognitivo particular y de su mundo interior. Es más, estas visiones llegan a ser enormemente diferentes y las apuestas que hace cada indivíduo por su Astrología particular, bastante extremas. La visión del mundo y de la vida que tiene cada intérprete está en buena medida condicionada por las necesidades psicológicas de su Yo, de su autoestima o individualidad egoica.
Así tenemos que hay “egos astrológicos” de intérpretes científicos, esotéricos, predictivistas, kármicos, objetivistas, subjetivistas, físicos, espiritualistas, deterministas, arquetipales, psicológicos, motivacionales, intelectuales, tradicionalistas, modernos, romanticistas, impersonales, mecanicistas, organicistas, teoricistas, vivenciales,… Las Astrologías múltiples practicadas por sus adeptos chocarán eternamente entre sí porque la lente de enfoque que usamos es diferente. Sus autores sembraremos nociones de lo astrológico divergentes y a veces, para quien examine con atención, muy contradictorias. ¿Es la Astrología una disciplina donde campan a su ancho las subjetividades egocéntricas? ¿un fenómeno condenado al fraccionamiento de sus adeptos?. ¿Cuál es más importante, la predictiva o psicológica? ¿espiritual o financiera? ¿científica o esotérica? ¿puede ser científico o como mínimo, intelectualmente congruente, algo tan poliédrico y que reune opiniones a veces tan contradictorias?.
3) AUGE DE LA RELATIVIDAD Y EL PERSPECTIVISMO: ¿ES EL MOMENTO DE INTEGRAR LAS DIFERENTES VISIONES EN UN MARCO COMÚN?
Como es comúnmente sabido por la comunidad astrológica el ciclo de conjunciones Jupiter-Saturno de una duración de +-200 años está entrando en su fase de Aire. En términos generales el ciclo de conjunciones de los cronocratores es tremendamente relevante en el plano socio-cultural, científico y cosmológico. La cosmovisión y paradigma que tiende a dominar durante cada período tiene las características del Elemento activado por los referentes filosóficos simbolizados por Jupiter y las del “principio de realidad” reflejadas por Saturno.
En 1981 se produjo la conjunción en Libra, en 2000 se produjo en Tauro la última conjunción del ciclo de Tierra, iniciado en 1802 y será con la conjunción en Acuario en 2020 que entremos definitivamente en el período de +-200 años de Aire. Es muy fácil constatar la cualidad “terrenal” que ha dominado durante los dos últimos siglos, tiempo de gloria para la ciencia que ha tenido en la Física a su ideal de referencia. Para bien y para mal se ha examinado desde este punto de vista tan “de los cinco sentidos” los desarrollos socio-culturales de los 400 años precedentes, regidos respectivamente por el Fuego (1603 a 1782) y el Agua (1425 a 1583). Es evidente que se han acotado muchos de los excesos subjetivistas esperables de una larga secuencia de Fuego y Agua al tiempo que el pensamiento simbólico y disciplinas como la Astrología han quedado a mayor distancia de la consciencia dominante.
¿Qué podemos esperar de una nueva fase de Aire? A buen seguro que, con la próxima conjunción en Acuario, mayor acercamiento al pensamiento sistémico y abstracto así como a la noción de red asociables con Acuario. ¿Y cómo repercute esto en el avance de la Astrología misma? Sin duda en mayor énfasis sobre la relatividad de la perspectiva personal. El público común rechazará progresivamente más las verdades personalistas autoreferentes, o como mínimo tendrá mayor capacidad para identificar exaltaciones subjetivas de verdades metafísicas y esotéricas incluidas las astrológicas. Por otra parte los científicos ortodoxos, tan ajenos a las bondades del pensamiento simbólico han criticado hasta ahora la “falta de cohesión” entre las Astrologías de sus múltiples practicantes, identificándolo como señal de debilidad teórica y de incompatibilidad con el método científico.
Por estos motivos parece que ha llegado la hora de hacer algo respecto de las diferentes Astrologías que practicamos. Lo que expongo a continuación no tiene nada que ver con homogeneizar la Astrología hacia un modelo único, al estilo de la ciencia de los últimos 200 años. La búsqueda crítica y constante de coherencia ha tenido mucho sentido para las ciencias de la tierra y ha propiciado el espectacular desarrollo utilitarista de la tecnología de los últimos dos siglos. Pero esto con la Astrología es sencillamente imposible dada la amplitud del fenómeno y a que se trata de un hecho metacientífico, es decir que, pudiendo utilizar y beneficiarse de la Ciencia es más amplia que ésta y va más allá de la misma. Sujeto y Objeto en Astrología no están cómodamente separados como en toda buena ciencia mecanicista sino que forman una unidad. Mirar a la Astrología es también, mirar a quién observa con toda la relatividad que ello encierra. Entonces erradicar las diferentes visiones, filosofías y usos de la Astrología además de imposible carece de sentido.
4) EL EJEMPLO DEL MODELO OCON DE KEN WILBER
Lo que sí podemos hacer y postulo que es nuestro deber profesional y humano, es hacernos conscientes tanto de la relatividad como de la complementariedad de nuestras visiones de la Astrología. Hacernos cargo de la verdad parcial que somos capaces de transmitir a otros y afirmarlo de manera explícita. El mayor ejemplo puede ser como hasta ahora ha persistido ampliamente la dialéctica clásica entre Astrologías Predictivas y Psicológicas a veces sin término medio alguno. En el mejor de los casos el “ego astrológico” de cada cuál ha defendido su especialización en una rama u otra y ha sido respetuoso con los demás usos y acepciones de nuestra ciencia madre. Más comunmente, ha habido un considerable grado de polarización ideológica entre diferentes tendencias y escuelas, incluyendo disputas, ataques e intentos de deslegitimación del “oponente”.
Lo que se propone como vía de resolución, lejos de aumentar la amabilidad en las formas y de intentar tolerarse mejor, es un cambio de consciencia. Ken Wilber es uno de los padres de la llamada Psicología Transpersonal. Como anécdota para contextualizar esta aportación diremos que en su mapa natal predomina el Aire, Sol en Acuario y Ascendente en Libra. Wilber, entre muchas otras aportaciones extraordinarias, ha desarrollado el Modelo OCON (siglas de omnicuadrante y omninivel), un mapa que propone reflejar los vínculos entre la vasta amplitud de los campos del conocimiento humano, particularmente los que tienen que ver de alguna manera con el desarrollo y la evolución. El Modelo OCON se trata de uno de los principales atributos de la Visión Integral (desarrollada por Wilber y otros/as), motivo por el cuál un creciente número de astrólogos/as nos venimos identificando con una corriente que puede llamarse Astrología Integral.
Fundamentalmente el mapa de OCON se define por la existencia de 4 Cuadrantes que reflejan diferentes parcelas de la realidad y el conocimiento humano que se han desarrollado independientemente en diferentes culturas del mundo entero, desde la meditación hasta la teoría de sistemas, la medicina halopática o la antropología socio-cultural. Para visualizar tal mapa basta con trazar dos líneas perpendiculares y dividir las cuatro secciones verticalmente en Interior y Exterior, y horizontalmente en Personal y Colectivo. Así pues tendríamos que el Primer Cuadrante (superior izquierda) corresponde con lo Personal-Interior, el Segundo (superior derecho) con lo Personal-Exterior, el Tercero (inferior izquierdo) con lo Colectivo-Interior y el Cuarto Cuadrante (inferior derecho) con lo Colectivo-Exterior.
No es el momento de profundizar en las extraordinarias aportaciones de este modelo, refiriendo al/la lector/a interesado/a a las fuentes directas *1, enunciaremos sintéticamente sus aportaciones:
-Reafirma la importancia de cada campo del conocimiento al tiempo que minimiza las potenciales exageraciones e interferencias inadecuadas en otros ámbitos de la vida.
-Ofrece una guía para aumentar la eficacia en todos los campos de la vida humana al tener en cuenta simultáneamente las cuatro dimensiones de todo fenómeno.
-Disuelve el sin sentido de gran número de conflictos intelectuales y ayuda a promover la colaboración consciente y la complementariedad entre especialistas de los diferentes campos.
En otras palabras, no elimina la subjetividad de los individuos pero ayuda a transformarla por medio de la relativización consciente, ayudando a escapar de los sufrimientos del yo egoico -autonomía e independencia personal desproporcionada- y propiciando una clave reveladora de como enfocar la colaboración y el apoyo mútuo, aumentando en definitiva el bienestar y felicidad personal y colectiva.
Se trata de un desarrollo cultural muy propio del Elemento Aire -el Aire del Ascendente y Sol natal de Wilber así como de la primera conjunción Jupiter-Saturno en Libra de la fase Aire de 200 años iniciada parcialmente en 1981 (el primer libro de Wilber en tratar el tema salió en 1995 *2).
5) LA SUBJETIVIDAD CONSCIENTE: DIFICULTADES Y OPORTUNIDADES. CONECTANDO LAS BURBUJAS INDIVIDUALES CON LA GRAN BURBUJA DE LA TOTALIDAD.
Lo que se propone es que quienes practicamos Astrología pasemos de la subjetividad excluyente, o de la subjetividad “amable” que tolera las visiones astrológicas ajenas pero no las entiende, ni las aprovecha, ni se beneficia de ellas, a una Subjetividad Consciente. Esto es uno de los rasgos principales de la corriente de la Astrología Integral que tiene gran número de paralelismos con la obra de Ken Wilber y la Psicología Transpersonal. La Subjetividad Consciente es la del intérprete que conoce su especialización pero también ha interiorizado las reflexiones críticas sobre las tendencias erróneas y las limitaciones de su especialización. La subjetividad consciente se da cuando el modelo astrológico del/la intérprete choca con la realidad y en vez de negar las evidencias, se busca la evolución de la consciencia del/la astrólogo/a. Potencialmente todo/a practicante astrológico puede, con el tiempo, los errores y la experiencia, aumentar su exactitud interpretativa rectificando conscientemente sus errores interpretativos y predictivos.
En la Subjetividad Consciente hay más oportunidades de autorealización y también de hacer una Astrología más integral, más completa y eficaz, pero también hay un mayor nivel de riesgo para la solidez del ego. Cuando un intérprete de la escuela psicológica se da cuenta de que su modelo es incompleto (un ejemplo, le falta claridad en la predicción de tendencias externas o del entorno) tiene que ser humilde y admitir las lagunas que tiene, dar marcha atrás en algunos supuestos, eliminar cuestiones psicológicas demasiado abarcativas, dedicar tiempo a aprender las que no sabe, recontextualizar los conocimientos nuevos en sus esquemas anteriores, y dedicar tiempo de ensayo-error a su nuevo modelo, más completo pero menos practicado. Y viceversa un intérprete predictivista respecto de lo psicológico. Casi nada! Podríamos añadir que mientras tanto debe admitir una menor solidez en su propia autoimagen y según la trayectoria que haya tenido, quizás deba saber renunciar a parte de la imagen social que se ha ganado y que viene alimentando su lugar en el mundo mediante libros publicados y afirmaciones realizadas en público. ¿Estamos preparadas/os como colectivo diverso para encarar las molestias que acarrea todo salto evolutivo?
6) TANTAS ASTROLOGÍAS COMO INTÉRPRETES: NOTAS SOBRE LAS DIFERENTES MANERAS DE “ENCUADRAR” LA REALIDAD ASTROLÓGICA
A continuación hacemos un intento de descripción de los tipos de enfoque astrológico según los Elementos activados y más predominantes en la carta natal del/la astrólogo/a. Debe notarse que se trata, forzosamente, de una simplificación. El asunto es muchísimo más complejo que lo que permite este tipo de síntesis. Aún así se pueden intuir tendencias generales y desarrollar concreciones infinitamente más precisas. Sabemos que en el contexto de una carta natal aparecen estos factores (cuatro Elementos, etc) de una manera altamente compleja y además, dinámica, no estática, según los movimientos que haga la Consciencia por dentro de la totalidad energética que habita. En “La carta natal como guía en el desarrollo de la conciencia” *3 tres excelentes autores argentinos muy afines a la Astrología Integral ilustran la complejidad de la dinámica de la Consciencia entre los Elementos como nunca se había hecho.
Solo aplicando estas descripciones al Balance de Elementos, o al análisis de preponderancias y carencias, a la tríada de Luna, Sol y Ascendente e incluso sólo con la Luna de una carta natal se pueden intuir características individuales de la “mirada astrológica personal” y aún más, para quiénes hacen consulta, al estilo personal de trato con los consultantes.
PERCEPCIÓN DE LA ASTROLOGÍA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS 4 ELEMENTOS
En la capital obra “Manual de técnicas de síntesis. El camino en el mapa natal” *4 del argentino Jerónimo Brignone se aporta una escueta pero útil clasificación de los diferentes abordajes de la Astrología. Aunque debemos tal primera descripción a este autor añadimos nuestras aportaciones personales en letra cursiva.
La producción de estas aportaciones no se debe a la deducción a partir de la observación empírica de estilos astrológicos con cartas natales de diferentes intérpretes. Se ha realizado en esta ocasión de manera casi totalmente reflexiva o inductiva.
-EN BASE A LOS CUATRO ELEMENTOS:
FUEGO:
Intuitiva e inspiracional.
Motivacional, con atención y expectativa de conflicto exterior, juego, participación personal, énfasis y consolidación del Yo,…
Percepción del destino como algo sobre todo interno, sujeto a la omnipotencia del Yo. La faceta del destino que se identifica como externa puede ser amenazante o afortunada: las fuerzas de la vida como condicionantes y optimizadores de la suerte personal.
Uno/a ya está dónde tiene que estar, nada tiene que cambiar, excepto, quizás, su grado de acción e influencia activa sobre los demás: cuánto más mejor. “La vida se mueve a mi alrededor, todo es cuestión de que sea un canal para que la vida me permita hacer lo que yo quiero hacer” .
TIERRA:
Tradicional y basada en reglas.
Práctica, con atención y expectativa de variabilidad en la seguridad material, finanzas y economía, trabajo, profesión, carrera, mantenimiento, cuerpo, salud y factores biológicos,…
Percepción del destino como algo mecánico, concreto, definible y medible. Las leyes mecánicas del tiempo permiten, definen y zanjan las cuestiones humanas dentro de la temporización inflexible pero predecible de los movimientos planetarios.
Todo es cuestión de apostar en los momentos de seguridad garantizada y retirarse en los momentos de incertidumbre, a partir de la anticipación, planificación y evaluación seria y conzienzuda de los tiempos.
AIRE:
Teórica y filosófica.
Enfasis en lo relacional, con atención y expectativa de comprensión de las dinámicas humanas, la riqueza descriptiva, la neutralidad e imparcialidad, la relación entre las partes del conjunto, listas de datos asociables y de regencias múltiples de los factores que se atienden…
Percepción del destino como algo relativo que depende del punto de vista. Siempre habrá oportunidades múltiples y diversas en todo momento del tiempo, nexos y conexiones a diferentes “lineas de vida”, es decir, la posibilidad de diferentes encadenamientos de sucesos. Todo es cuestión de conocerlos y articularlos lo mejor posible.
AGUA:
Adivinatoria y vivencial.
Empática y emocional, con atención y expectativa de conflicto interior, existencial, participación mística con la anterioridad personal (hogar, padres, pertenencia), cósmica o con la totalidad,…
Percepción del destino como misterioso, incognoscible, anterior, superior e inclusivo del sujeto.
Todo es cuestión de ser parte del mismo, rendirse a sus propósitos superiores, saber aceptarlo, permitir el espacio en uno/a mismo/a para que actúe ese propósito superior o de dominar el camino de la transformación interior para vivir el destino de otra manera.
-EN BASE A COMBINACIONES POR PARES DE ELEMENTOS:
+ FUEGO-AIRE: el enfoque arquetipal y mitológico.
El reino del idealismo sin límites. Gran apoyo en descubrir y motivar a potenciales de acción múltiples. Apoyo en vivenciar las facetas del yo en lo social y de la sociedad para la persona.
Tendencia a infravalorar la gradualidad, temporización, y evaluación interior y exterior. Tendencia a infravalorar la autogestión interior de la vulnerabilidad y de los procesos emocionales.
+ AGUA-TIERRA: consulta con énfasis en lo terapéutico.
Talento apoyando las fases de cambio y adaptación en las crisis estructurales o puntos de inflexión existenciales del transcurso vital. La escucha profunda y paciente que ayuda a gestionar los procesos emocionales con gran apoyo para quien consulta. Encauzar los procesos de cambio y reestructuración.
Tendencia a infravalorar la relatividad objetiva desapegada y los factores motivacionales y de estímulo.
+ TIERRA-AIRE: enfoque científico experimental (cosmobiología de Ebertin y armónicas de Addey incluidas).
El esfuerzo por sistematizar y hacer claro, coherente, completo y neutral la información trasladada al cliente. Tendencia a descubrir los patrones lógicos, las constantes y variables que intervienen en la mecánica de los procesos vitales. Percepción objetivista de la persona.
Tendencia a infravalorar los componentes vivenciales que son las más inciertas e impredecibles para la perspectiva mecanicista.
+ AGUA-FUEGO: enfoques vivenciales, metafóricos y artísticos.
Un estilo de transmisión que podría llamarse de “ensoñación motivadora” dónde la empatía y la fuerza del estímulo del/la astrólogo/a son factores determinantes.
Tendencia a infravalorar la exactitud técnica, la contención y el apoyo específico al proceso de ensayo-error gradual necesario en la evolución personal.
+ FUEGO-TIERRA: consultoría con fines puramente prácticos y operativos (decisiones empresariales y por el estilo).
Gran pasión por los resultados de autosustento, gozo y abundancia material. La vida como una agenda semi-programada en la que existen momentos esencialmente buenos, malos o regulares para hacer las cosas en los que cuenta el coraje, el realismo, y avanzar y retroceder con acierto en las empresas de la vida.
Tendencia a infravalorar la relatividad que aportan los cambios de perspectiva y punto de vista, así como de los cambios emocionales.
+ AIRE-AGUA: las sutilezas del enfoque psicológico humanístico.
La relatividad de la vivencia que depende de los cambios y la maduración de los procesos emocionales. El destino exterior depende de la respuesta que le damos y de como nuestra perspectiva viaja por las múltiples “capas de cebolla” de nuestro Ser.
Tendencia a infravalorar las cuestiones que dependen estrictamente de la motivación personal y el seguimiento cotidiano de lo práctico.
Como nota final y en honor a la complejidad del asunto, podríamos hipotetizar sobre como estas descripciones se manifiestan en relación a cada uno de los 4 Cuadrantes descritos anteriormente. Seguramente podríamos acceder a una matriz muy sofisticada para comprender nuestra percepción del fenómeno astrológico.
7) CONCLUSIONES
En resumen, los diferentes enfoques y explicaciones de lo astrológico no son solamente distintos tipos de informaciones objetivas, externas que se han recibido por razones culturales, académicas o formativas. Sino que representan diferentes filtros característicos de quien observa, diferentes realidades parciales que son subjetivas pero también universales porque el filtro de cada observador/a es, en sí mismo, neutral y plenamente válido como vía para obtener y elaborar información. Lo único que sí condiciona la veracidad que puede captar cada observador/a es el nivel de desarrollo del mismo/a o la amplitud y profundidad de su consciencia: cómo es de integral.
Lo esencial de estas reflexiones está en:
-Hacerse consciente de manera clara, explícita y sostenida de la relatividad de la propia mirada a la Astrología, con sus carencias y verdades implícitas. ¿Cómo mi uso actual de la Astrología es un reflejo de mi lente subjetiva y qué puedo hacer para aprovechar la verdad universal que puedo transmitir? Y más aún, ¿Cómo puedo compensar las limitaciones de mi propio modelo?.
-Desarrollar el proceso de autointegración liberadora que redunda en mayor bienestar personal y cercanía al Ser así como en una mayor calidad astrólogica en todas sus variantes.
-Ajustar adecuadamente el modelo de comunicación propio del intérprete al de su consultante, explicando y haciendo explícito el punto medio entre los modelos de la realidad de ambos. Así se maximiza la claridad del entendimiento, reduciendo las proyecciones mútuas y acercándose ambos a la unidad a través de la consciencia de diversidad.
-De cara al público delimitar, describir y anunciar con exactitud el tipo de Astrología que ofrecemos. Atención a la conveniencia puntual de derivar a otros profesionales y de compartir e intercambiar consultas y servicios.
Puede que estas reflexiones parezcan innecesarias: seguramente para quién más podría beneficiarse de ellas. Que alguien ostente ver de manera idéntica lo que ve otra persona es astrológicamente incoherente. Mientras nuestros fabulosos y diversos egos astrológicos se mantengan firmes y sin fisuras en su posición de confort (aunque sea de forma totalmente inconsciente), reproduciremos antagonismos secos y totalitaristas. ¿No es esto una gran paradoja, teniendo en cuenta que hacemos uso del código / lenguaje / fenómeno, la Astrología, que mayor potencial tiene para reconocer la Unidad en la Diversidad?.
Nuestro objetivo ha de ser ir hacia la complementariedad consciente de los modelos de la realidad astrológica, a nivel personal y colectivo. Esto ya existe en quienes se atreven a decir abiertamente “yo soy de determinada composición astrológica y reconozco que en mi Astrología tiendo a disminuir/exagerar la importancia de tal tipo de enfoque; estoy interesado/a en disminuir mis exageraciones con lo que me resulta inmediato y aumentar mi competencia con lo que encuentro distante”.
Lo que afrontamos puede ser descubrir la distancia a recorrer para llegar a la integración total del entendimiento: la percepción equidistante entre las 4 aproximaciones a la realidad simbolizadas por los 4 Elementos. Se trata de algo en lo que como colectivo podemos retroalimentarnos muchísimo y ayudarnos a eliminar las carencias y a incrementar los potenciales a nivel personal y colectivo. Algo muy superior a la suma de nuestras verdades individuales aguarda para cuando queramos hacer y deshacer para llegar a la Astrología Integral.
Este documento no tiene copyright y fue publicado en el número 29 de la Revista Spica (de la Sociedad Española de Astrología).
Gracias por mantener la ética de citar fuentes.
BIBLIOGRAFÍA
*1: Wilber, Ken. “La visión integral”. Ed. Kairós, Barcelona, 2008.
Wilber, Ken. “Breve historia de todas las cosas”. Ed. Kairós, Barcelona, 1996.
*2: Wilber, Ken. “Sexo, ecología y espiritualidad: el alma de la evolución”. Ed. Gaia, Barcelona, 2005.
*3: González, Idelba; Lodi, Alejandro; Steinbrun, Héctor. “La carta natal como guía en el desarrollo de la conciencia”. Ed. Kier, Buenos Aires, 2004. Cap. 3
*4. Brignone, Jerónimo. “Manual de Técnicas de Síntesis Astrológica: El Camino en el Mapa Natal”. Ed. Kier, Buenos Aires, 2005. Cap. 12
Esteban Goode Hill es astrólogo y pedagogo, identificado con la Visión Integral de la Astrología, expone su labor astrológica en la página www.astrologiaintegral.com y es uno de los co-organizadores del 31 Congreso Ibérico de Astrología a celebrar en Mallorca, 2014 bajo la regencia simbólica de Libra (31 = 12+12+7).